Aquí nunca llueve, o si llueve son gotitas minúsculas, me encanta la lluvia, ayer llovió y todas las calles estaban mojadas, respiraba pura humedad, era como un pez con piernas.
Esta semana la he vivido con los ojos entreabiertos (=_=) me caaba de sueño, era como un sonámbula con un poco de conciencia y en el espejo no era yo, era como mi doble q se cagaba de sueño y bostezaba 3 veces por minuto.
E estado tan tranqui desde q regrese de Chiclayo, hace ya 2 semanas, que creo que me van a empezar a salir escamas y en verdad me voy a convertir en un pez, algo así como Gregorio, solo q marino.
No se porque tengo tanto sueño, tal vez el sedentarismo ha arruinado mi locura y mis ganas de juerguear y ahora solo prefiero ver televisión, no, aun no estoy vieja, bueno, algo, pero no lo suficiente para haberme cansado del alcohol, y de la gente moviéndose en los bares, tal vez solo estoy dándole un espacio a mi hígado, para q se vuelva a reconciliar con mis vicios, entonces, se abrazaran, se besaran y se irán a la cama, y yo saldré a las calles a buscar una botella de whisky y a perderme en el circulo invisible, en esta autodestrucción eterna.

Imagenes del Diluvio
Mi presente nunca puede encontrarse.
Eso es poner una tregua entre el ayer y el mañana
y debería saber que como el hoy
mi vida es un lugar suspendido
una cita con algo que desconozco.
Eso parece sabio para una ironía
para el ser de la parábola
y el espiritu de lo misterico.
Para el lamento de una gnosis
y su percusión subterranea.
Eso es sólo el regreso de la imagen
reconociendo el diluvio
su tregua con el metabolismo no puede
traicionarnos.
Por ello camino hacia un dios biologico
que tenga organos y no sepa de palabras
que todo lo hunda en su cuerpo
sin necesidad del dolor y la espina.
Yo no quiero sudarios.
Llegará un día en que incluso el yo habrá
terminado su tarea en mi boca,
si es que alguna vez tuvo tarea.
Llegará un día en que incluso los mares
serán vomitados por mi garganta
y dentro de mí una hermetica paciencia
dirá de entrañas fugaces
aprendiendo a humedecer tormentos de nieve
monedas de aire y uno que otro peso.
Uno que otro peso lejos de la balanza
y el ingenio.
Surcando los tritones
de los orificios y los mensajeros.
Desde el goblin niña. Esta vez de la ceniza...jejeje.